Childhood



Ha sido un tiempo sumergida en los proyectos, de pronto haciendo el libro he vuelto a mirar mi vida hacia atrás, es extraño, pero he encontrado fotos de mi infancia y de pronto como una película ha pasado en mi cabeza, estoy sonriendo por un montón de cosas ahora, pero nunca he contado más sobre mi infancia, porque puede ser mucha información para todos, solo mis más cercanos saben los detalles, mi mejor amiga obviamente, pero estoy queriendo contar algo más, quizás ahora es el momento, no lo sé, tal vez solo estoy queriendo darle un sentido a algunas cosas, de cualquier modo usted terminará juzgando lo que escribo, para bien o para mal sea amable.
Nací en Valparaíso, viví un tiempo corto en casa de los padres de mi mamá, a los dos años de edad tuve un accidente y me quemé con agua caliente en mi cara y hombro derecho, estuve en el hospital casi un año, al borde de la muerte durante mucho tiempo, y el doctor le dijo a mi madre que se hiciera de otro hijo porque yo no lograría vivir, no quiero imaginar el dolor de mi madre, pero tampoco recuerdo el mío, y creo que eso es bueno, no tener memorias del sufrimiento, entré a cirugía y me hicieron un injerto en mi hombro porque entre mi dolor desgarré mi piel sin saber, y había que componerla lo antes posible, así que sacaron piel de mi piernas y la pusieron ahí para que el ADN fuera el mismo, lograron salvar mi cara y es por eso que no tengo ninguna cicatriz ahora.
Pensar que mi mamá me cuenta esta parte de mi vida entre lágrimas, trato de no volver a escuchar la historia porque si bien mi mente se borró, ella carga con ese peso todos los días, ella no estaba en casa cuando me sucedió y yo jamás culpé a alguien por esto, la vida tiene su propia manera de ser y solo me siento afortunada de estar viva.
Continué viviendo en Valparaíso, pero esta vez nos fuimos a vivir a una casa antigua del cerro alegre hasta los cuatro años y fui a un jardín infantil privado, demasiado estricto para la libre y salvaje niña que era entonces, supongo que me volví así por estar en cuidados tanto tiempo, al cumplir los cinco me mude a casa de mi abuela y sin recordar en que momento mi vida se volvió en carpas, hostales, hoteles, cabañas, viajando por chile en auto, por más de un año la carretera fue mi hogar, despertar entre la naturaleza era mi momento preferido, no tenía horario y podía estar en el lago bañándome toda la tarde, me hice de muchos pequeños amigos en cada lugar al que iba, pero estaba acostumbrada a que fueran momentáneos, sabía que en algún momento tendría que partir otra vez, así que nunca aprendí a aferrarme, me bastaba la mayor parte del viaje estar con mi abuela, amaba permanecer a su lado, me enseñaba a cantar y siempre me llevaba de la mano, caminaba conmigo después de almuerzo y me alentaba a subirme a los árboles, ella era mi completa diversión.
En ese tiempo viví bajo los árboles, debe ser ahora la inspiración de porque me gusta la fotografía al aire libre, y al observar tantas culturas en cada lugar al que fui, seguí involucrada en el arte, al volver a la ciudad estudié en un colegio cerca de casa, y me puse tímida, todo lo contrario que fui al viajar, así que mi mamá me inscribió en clases de baile en primero básico, ese año estuve muy enferma durante todas las vacaciones de invierno tuve una infección facial y pase mi cumpleaños en el hospital sin poder moverme por el suero durante todo un mes, no fue mi plan, pero había llegado a mi vida una perrita negra y pequeña que nombré peggy, ella me enfermo, pero fue mi porfía de dejar que me diera besos en la mejilla, cosa de niños supongo, pero me costaron las vacaciones.
Al pasar el tiempo, me cambie de ciudad a los 7, y seguí yendo al mismo colegio, pero en otra sede, no dejé las clases de baile, pero para entonces me inscribí en clases de folklore y contemporáneo, además tenía talleres de ajedrez y de teatro, era de la brigada escolar, jugaba en el equipo de basketball, y fuera del colegio me inscribí en clases de gimnasia artística, y scout, tenía una vida ocupada y comencé a hacerlo todo entre clases, después de clases y fines de semana, volví a ser como la niña de antes y permanecí así hasta octavo básico, seguía bailando y haciendo cosas de las que ni mi mamá me daba permiso para hacer, pero estaba en la búsqueda de la emoción que necesitaba cada día y lo hice por mi propia cuenta.
A veces creo que aún si no hubiera viajado, si no hubiera tenido la oportunidad de ir a clases de un millón de cosas seguiría buscando algo diferente en lo que ocupar mi tiempo, adoro todo lo que hice entonces y todo lo que hago ahora, siempre tuve reglas sobre mi, en el colegio, en mis trabajos, e incluso en casa, nunca hice la cimarra, no porque tuviera miedo, sino porque la palabra que le estaba dando a mi mamá valía para mi, es así como me gané la libertad que ahora tengo y como opto por las cosas que quiero.
Ahora me doy cuenta que la vida es como la infancia, nunca dejaremos de aprender, yo solo quiero disfrutar mi tiempo, hacerlo con felicidad y volver a viajar, es donde pertenezco finalmente, en ningún lugar excepto en todas partes.

estaba asustada

a mi mamá no le gustan mucho las fotos

mi abuela y yo

  mi mamá y yo no quería mas fotos

 mamá mira la cámara!

mi amiga argentina y yo jugábamos a la pelota

mi primera guitarra

no quería mas fotos...

  pasaba todas las veces solo para que me llegara agua a la cara

sacaron la foto porque estaba llorando para no salir del agua, no me veo.

queríamos pescar pecesitos en una botella para comerlos, nos retaron. (lo siento)

mamá y yo


amo los perros, eso no ha cambiado.


vacaciones en la parcela de un amigo

bailando en el jardín (nunca me quise sentar porque la falda era de papel)

cumpliendo 4 años en la casa (adoraba ese chaleco)


mis primos y yo en los andes (entreteniendo a los pequeños)

playa y yo

yo un 19 de septiembre

peggy y yo 

Carolina Caniuguir

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