Stay

September 2014


Tengo imágenes borrosas de este mes y escritos desordenados en mi Diario, pero debe ser como ha sucedido el tiempo en mi vida, el azul del mar sigue viniendo a mi memoria más seguido, me fui a quedar unos días junto a la familia gitana, tienen una vista preciosa desde casa, un balcón para soñar todas las noches y ese café que solo ellos logran hacer, vivimos entre bailes y momentos que a veces prefiero no contar, estar rodeada de almas libres y sabias, parece que perteneciera ahí desde antes, es más difícil hablar de mi misma ahora, me quedo con esa gratitud sobre las cosas aprendidas e incluso con mi cambio de vestimenta, porque el echo de haber conocido la familia de mi amiga requiere de mi aceptando sus reglas, que no son muchas, pero fluye de manera natural y estoy segura que no me incomoda en lo más mínimo, así que usar falda es un gran aprendizaje ahora, aún me estoy acostumbrando.
Los paseos por la costa son cotidianos, es algo impulsivo y estaría loca si no aprovechara cada momento aquí, podríamos pasar todo el día sentados en las rocas hablando de la vida, comiendo chocolates o frutas, mientras aprendo el lenguaje que explotó en mi cabeza como un regalo lleno de misterios, así que aprender gitano es una de las cosas que no estaba en mi lista de deseos hasta ahora, mientras vamos por el camino, tenemos una pequeña venta de antigüedades que parece más mágica de lo que se ve en las fotos, me encantan esas cosas y lo valiosas que son, parece más emocionante para mi que para los demás, porque ellos viven así, llenos de cosas antiguas, recuerdos y memorias de sus abuelos, mientras en parte mi vida fue así alguna vez, pero tuvimos que deshacernos de la mayoría de las cosas de mi abuela, no podíamos cargar con todo eso y además lo que ya se tiene, no tenemos la voluntad de los gitanos a llevar consigo todo aquello que nos pertenece, es una carga muy pesada y puede no tener sentido en esta vida materialista y poco real, así que pienso en que las diferencias de las cuales ellos hablan son ciertas.
Estar aquí es más cómodo siempre, por las tardes estoy en la playa viendo surfear a las personas hasta que el sol se marcha, es tan relajante que me siento en paz otra vez, por ahora tomo café frente al mar y me siento afortunada solo por respirar, todos parecen ser libres aquí, sin miedo y sin planes para mañana, como una gran familia que viene aquí a reunirse, olvidando que solo somos desconocidos en el mismo lugar. 
No creí estar atenta a nada más que el sol caliente en mi piel, cuando un mensaje llega a mi celular y es el chico con quien he estado hablando desde hace mucho tiempo y es un escritor increíble ante mis ojos, me ha dicho que ha leído las cosas que escribo y que quiere ayudarme a realizar un libro, no tenía planes de hacer un libro hasta que lo mencionó y supongo que él no tenía idea tampoco de lo que estaba provocando en mi, así que planeamos un encuentro en esa misma semana ya que yo estaba alrededor de esos lugares y resulto más especial de lo que yo misma tenía pensado, terminamos por realizar un proyecto personal, porque pensamos que de esa manera resulta más cómodo para mi y por primera vez tenía miedo de escribir algo para él que demostrara sobre que cosas contaría el libro, las hojas blancas me detuvieron por un par de días, y cuando comenzaron las pruebas firmé y comencé a diseñar, porque si hay algo que me permite haber estudiado diseño gráfico es tomar las decisiones de mis propios proyectos, no tengo tiempo límite para hacer esto, es algo que debe nacer de mi y de la inspiración que tenga, puedo hacer las cosas y dejarlas a mitad de camino por un instante sin tener que dar explicaciones de entrega, hacer un libro es un reto, más aun sabiendo que no seré la única en leerlo.
Viví el comienzo de mes un poco alocado y llena de inseguridades por muchas cosas, las siguientes dos semanas se enfocaron en el libro y en los detalles a ver, los días siguientes hice sesiones y proyectos de fotografía, luego organicé mi agenda y volví a casa en cuerpo y alma, no tenía planeado todo esto en mi vida, ojala hubiera comenzado el libro mucho antes de que me lo pidiera la gente a través de facebook, pero también me tomó por sorpresa y estoy procesando las cosas en mi mente aún.
Estos últimos días he estado leyendo tantas cosas bonitas que han comentado al saber de mi libro, pero también sé que no soy la única que escribe, para bien o para mal he tenido la oportunidad, como espero que mucha gente la tenga en esta clase de proyectos o en otra, pero si usted tiene en mente una idea sobre lo que quiere hacer, no demore en tomar la decisión de hacerlo, aunque lo tenga que hacer solo, no hay ningún artista conocido allá afuera que dejo de intentarlo, o siquiera se cuestiono tanto que abandonó sus proyectos, todos pasamos por eso y más cuando quien decide y manda es una misma, estamos en constante cambio sobre las ideas que tenemos, es parte de lo que somos, lo que vamos viendo y aprendiendo en el camino, y a medida que las cosas resulten aunque sea por un instante vale la pena intentarlo.










  











Carolina Caniuguir